| La Parca estuvo cerca
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| Me miraba con cariño
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| Asomó por la ventana y sonrió
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| Husmeaba la carnada
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| Aunque nunca tocó nada
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| Después, sin saludar, se las tomó
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| Supongamos que la pesca
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| No le pareció muy fresca
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| O algún otro negocio la espantó
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| Pero, cuando anda agreta
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| Va y te hace la vendetta
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| Es que detesta al displicente vividor
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| ¿Por qué pintó un rumor oscuro por acá
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| Justo al lugar al que tanto deseaba llegar?
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| Ella es mi infalible compañera
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| En esta carrera, que siempre nos toca perder
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| La Parca estuvo cerca
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| Y me dijo, muy bajito:
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| «esperame un tiempo más, ya estoy con vos…»
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| Si bien pide presas viejas
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| Hasta a Ella la bandeja
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| A veces, la sorprende con horror…
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| No recés pidiendo auxilio
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| Y bancate el mal delirio
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| Si este beso ponzoñoso te alcanzó…
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| Como toda mujerzuela
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| Esta Parca me desvela
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| La muy turra es atractiva de verdad
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| ¿Por qué pintó un clamor divino por acá
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| Justo al lugar al que tanto temía llegar?
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| Ella es mi infalible compañera
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| En esta carrera, que siempre nos toca perder
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| En esta carrera, que siempre nos toca perder
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| En esta carrera que siempre…
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| ¿Por qué??? |