| Con estas manos modelé tus senos
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| Hice con ellos una tibia copa
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| Para saciar la sed de tus deseos
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| Y la roja ansiedad que hay en tu boca
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| Con estas manos dibujé en tu cuerpo
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| Aquel país de extrañas lejanías
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| Y un mar enamorado del silencio
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| Con su misterio de asombradas islas
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| Pero estas manos se han quedado solas
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| Pero estas manos se han quedado frías
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| Hay tanto invierno en ellas que en mis dedos
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| Son palomas heladas las caricias…
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| Con estas manos apreté tu cuello
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| En sueños de ansiedad y de agonía
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| Atormentado por oscuros celos
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| En la alta cerrazón de mis vigilias
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| Con estas manos que te sueñan llevo
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| El árbol seco de mi propia vida
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| Sus ramas crujen, pero brota de ellas
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| La flor de una ternura no marchita
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| Pero estas manos se han quedado solas
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| Pero estas manos se han quedado frías
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| Hay tanto invierno en ellas que en mis dedos
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| Son palomas heladas las caricias… |