| Palabras para un amigo que no lo fue
|
| Palabras que van naciendo sin emoción
|
| En frío, como estas cosas tienen que ser
|
| Después que sanó la herida en el corazón
|
| A veces resulta duro de comprender
|
| Que algunos con la bandera de la amistad
|
| Se arrastren como gusanos para vender
|
| Por solo treinta monedas la dignidad
|
| La cosa no tiene nombre
|
| Cuando se vende a los hombres
|
| Con tanta facilidad
|
| Igual hace muchos años
|
| Alguien vendió su rebaño
|
| Por la misma cantidad
|
| Fue buen negocio, sin duda
|
| El beso que diera Judas
|
| Y mucho tiempo después
|
| La gente de su calaña
|
| Sigue besando con saña
|
| Por el cochino interés
|
| Es la vida una mágica balanza
|
| Hay quien pesa el corazón
|
| Y hay quien la panza
|
| Palabras para un amigo que nunca fue
|
| Lo digo en el buen sentido de la razón
|
| Amigo es el que no sabe poner el pie
|
| Ni trata de derribarte de un empujón
|
| La envidia es muy difícil de contener
|
| Se logra cuando se sabe ser un señor
|
| Y sólo los bien nacidos lo suelen ser
|
| Los otros tienen bastante con lo que son…
|
| De nada sirve, de nada
|
| Cuando una fiera cebada |
| Está dispuesta a atacar
|
| De nada sirve, de nada
|
| Tener un arma cargada
|
| Si no la sabes usar
|
| Mejor es abrir la puerta
|
| Y dar el grito de alerta
|
| A quien lo escuche mejor
|
| «¡Cuidado porque anda suelto
|
| Un peligroso elemento
|
| Capaz de hacer lo peor!»
|
| Es la vida una mágica balanza
|
| Hay quien pesa el corazón
|
| Y hay quien la panza |