| A veces todavía en mi recuerdo
|
| coletea aquel sincero y lindo conocer,
|
| en que tu aroma y tu belleza
|
| destaparon en silencio
|
| mi nuevo amanecer.
|
| Momentos que florecen como
|
| campos de amapolas, entre historias de ayer
|
| frescura de fragancias que en tus labios desprendía
|
| el tierno atardecer.
|
| El sol se perdía y los luceros salían a verte caminar
|
| y la luna entusiasmada del momento,
|
| en su blanca cuna me hacía soñar.
|
| Y ahora que tus besos son pa’mi
|
| no te quiero perder,
|
| y ahora que tu anhelo está por mi no te quiero perder,
|
| y ahora que tus llantos son por mi no te quiero perder, no te quiero perder.
|
| A veces todavía en estas noches
|
| que comparto con mi alma en soledad,
|
| me ciega la amargura que recorre el pensamiento
|
| de vernos naufragar.
|
| La miel en tu mirada, la luz envenenada
|
| en cada despertar,
|
| enseñan a mi oscura y extraña vida rara
|
| lo frágil del amar.
|
| Tu aroma vestía, los encantos del día, como un limpio cristal
|
| Y sólo la ternura del momento, conduce mi inquieta serenidad.
|
| (bis)
|
| Y ahora que tus besos son pa’mi… |