| Clara
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| No tuve otra satisfaccin
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| Me mire en el espejo y elegi entre los dos
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| Yo soy cobarde sino me hubiera
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| Resistido hace tiempo mi rebeldia
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| Era atacarte desde un prostibulo
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| Que fue creado para este insulso amor
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| Cuarenta aos fumigando
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| A mis ganas no s decir que no
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| En tantos aos ya murieron ocho perros
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| Que renovaron la conversacin
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| Un jilguero, un loro, una sirvienta y una bodega
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| Que era un viaje aunque este en mi silln
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| Clara
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| Ahora estas cerca del sol
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| Cinco botellas rotas y su cabeza estall
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| Queria el sol en los muebles
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| En los papeles, las vacaciones, el resplandor
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| En el respeto, los horarios, la economia
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| La avaricia; |
| la devocin a la miseria su estatuto en el amor
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| Cuarenta aos haciendo alarde de la repeticin
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| La inconsistencia desaparece con el habito
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| La locura de esto es la quietud
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| La paralizacin si yo nunca me enoj y con cinco botellas
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| Clara
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| No tuve otra satisfaccin
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| No tuve otra satisfaccin
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| Clara no tuve otra satisfaccin |