| El buen adolescente cree saberlo todo
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| Y aunque no se sabe tanto, se pone a inventar
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| Total, si la gente adulta tampoco lo sabe todo
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| Pero escudan sus lagunas tras mucha formalidad
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| Si cuesta poner economía con acento
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| Y con «b» de burocracia se escribe revolución
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| Habrá que estar de acuerdo con el gran García
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| Márquez
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| Cuando contra la gramática un buen día arremetió
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| Contracorriente
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| Lúdico instinto
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| Contracorriente
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| Añeja lección
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| Contracorriente
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| Enfermedad de locos
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| Que deambulan
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| Por la razón
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| El joven displicente busca novia entusiasta
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| Comienza la batalla más universal
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| Y se quiebra la balanza, y alguien gana la partida
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| Demócratamente tiránico es el poder sexual
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| Mientras semejantes, cual si fueran mascotas
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| Dejamos los egos, salir al correr
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| Política, ética, cuántica, bonitas palabras
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| Al final, el ego caga lo que le dimos de comer
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| Contracorriente
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| Lúdico instinto
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| Contra natura
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| Zanahoria de la historia
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| Contracorriente
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| Enfermedad de locos
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| Que deambulan
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| Por la razón
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| Graduándose de adultos y empíricos padres
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| Corriendo tras aquello que quedó por probar
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| Y un par de ridiculeces no vienen tan mal a veces
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| El miedo a envejecer, la historia te absolverá
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| Y un soldado de pronto se descubre poeta
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| Y caníbal declara al tomate su obsesión
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| Y un crítico de arte, con complejo de profeta
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| Se inventa cineasta y estrella en televisión
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| Contracorriente
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| Lúdico instinto
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| Contracorriente
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| Añeja lección
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| Contracorriente
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| Enfermedad de locos
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| Que deambulan
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| Por la razón
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| Contracorriente
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| Lúdico instinto
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| Contracorriente
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| Añeja lección
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| Contracorriente
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| Enfermedad de locos
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| Que deambulan
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| Por la razón |