| Queriéndote como ya no se estila
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| Sin una gota de decencia
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| Me casaré contigo todas la veces
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| Siempre que sea estrictamente necesario
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| Porque eres en mi caso
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| Lo que la fe suele ser para los desesperados
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| Quizás superstición, quizás vocación
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| De suicida incandescente sin una gota de cordura
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| Si pensara menos con la cabeza
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| Menos con el corazón y más con la entrepierna
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| El triunfo del amor en estos tiempos de pena y olvido
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| El vino y la miseria devolvieron a mi casa
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| La flecha arrojada, la palabra ya dicha
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| La oportunidad despreciada, la vida pasada que no volverá
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| Y es un hecho
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| Te fecundaría con un simple pensamiento de amor
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| Para algo ha de servir este dolor que siento, lo siento
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| Esta pálida tristeza de deseo, de esclavitud y de cadenas
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| No me importa saber quien soy, si es que soy alguien
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| O aprendiz de puta o crucigrama sin resolver
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| Esta pasión de enredadera, de cumbre o precipicio
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| De silicio o mansedumbre
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| Si pensara menos con la cabeza
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| Menos con el corazón y más con la entrepierna
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| El triunfo del amor en estos tiempos de pena y olvido
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| El vino y la miseria devolvieron a mi casa
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| La flecha arrojada, la palabra ya dicha
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| La oportunidad despreciada, la vida pasada que no volverá
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| Y es un hecho |