| A los pies de un limonero florecido
|
| una noche que en la vida olvidaré
|
| un mocito pintorero y presumido
|
| a una niña le entregó too' su querer
|
| Se creyó su juramento y no vió su falsedad
|
| y se ahoga en el tormento
|
| de sentirse abandonada
|
| Y a la sombra de aquel limonero
|
| que un día, dichosa, la vió sonreir,
|
| desojando una a una sus penas
|
| igual que una rosa le cantaba así:
|
| Limonero, ay, limón limonero
|
| a tu vera le dijo un mocito falso y embustero
|
| como a nadie en el mundo he querido,
|
| serrana, te quiero.
|
| Ten piedad de mí,
|
| calma mi dolor,
|
| ay, limón, limonero,
|
| limonero mío de mi corazón.
|
| Por caminos sembraditos de zarzales
|
| con la cruz de su dolor se echó a rodar
|
| y ahogadita por la hiel de los pesares
|
| no consigue ni olvidar ni perdonar,
|
| pero al cabo de los años se cumplió la maldición,
|
| que otra hembra lo traiciona
|
| lo mismo que él traicionó.
|
| Y a la sombra de aquel limonero
|
| que fue florecido
|
| y el tiempo secó
|
| hoy lo han visto llorando sus penas
|
| por un desengaño, castigo de Dios.
|
| Limonero, ay, limón limonero |
| a tu vera le dijo un mocito
|
| falso y embustero:
|
| como a nadie en el mundo he querido,
|
| serrana, te quiero.
|
| Ten piedad de mí,
|
| calma mi dolor,
|
| ay, limón, limonero,
|
| limonero mío de mi corazón. |