| Pebeta de mi barrio, papa, papusa
|
| Que andas paseando en auto con un bacán
|
| Que te has cortado el pelo como se usa
|
| Y que te lo has teñido color champán
|
| Que en lo peringundines de frac y fuelle
|
| Bailas luciendo cortes de cotillón
|
| Y que a las milongueras, por darles dique
|
| Al irte con tu «camba», batís «allón»
|
| Hoy tus pocas primaveras
|
| Te hacen soñar en la vida
|
| Y en la ronda pervertida
|
| Del nocturno jarandón
|
| Pensá en aristocracias
|
| Y derrochás tus abriles…
|
| ¡Pobre mina, que entre giles
|
| Te sentís Mimí Pinsón!!!
|
| Pensá, pobre pebeta, papa, papusa
|
| Que tu belleza un día se esfumará
|
| Y que como todas las flores que se marchitan
|
| Tus locas ilusiones se morirán
|
| El «mishé» que te mima con sus morlacos
|
| El día menos pensado se aburrirá
|
| Y entonces como tantas flores de fango
|
| Irás por esas calles a mendigar…
|
| Triunfas porque sos apenas
|
| Embrión de carne cansada
|
| Y porque tu carcajada
|
| Es dulce modulación
|
| Cuando implacables, los años
|
| Te inyecten sus amarguras…
|
| Ya verás que tus locuras
|
| Fueron pompas de jabón |