| Pasa el tiempo
|
| Y casi no me di ni cuenta
|
| No estuve ni un segundo quieta
|
| Queriendo saber más
|
| Y ahora toca
|
| Hacer balance y sin quererlo
|
| Salen de golpe los disparos
|
| Que no supe frenar
|
| Y qué miedo me doy
|
| Cuando me miro y ya no sé quien soy
|
| El problema soy yo
|
| Que no sé donde me he metido
|
| Yo, que ya no me conozco
|
| Yo, que ya no me quiero ni ver
|
| El problema soy yo
|
| Que no sé dónde me he metido
|
| Yo, que me castigo
|
| Si hubiera dicho
|
| O hubiera hecho
|
| Quién sabe qué…
|
| Y pasa el tiempo
|
| Y voy apagando el incendio
|
| A veces lo reaviva el viento
|
| Y se deja llevar
|
| Y caigo lento
|
| Caída libre, peso muerto
|
| Cien pavos a que me reviento
|
| Y nadie va a preguntar
|
| Y qué miedo me doy
|
| Cuando me miro y ya no sé quien soy
|
| El problema soy yo
|
| Que no sé donde me he metido
|
| Yo, que ya no me conozco
|
| Yo, que ya no me quiero ni ver
|
| El problema soy yo
|
| Que no sé dónde me he metido
|
| Yo, que me castigo
|
| Si hubiera ido
|
| O hubiera hecho
|
| Quién sabe qué…
|
| Incendios…
|
| Días del color del Sol
|
| Madrugadas que son ceniza
|
| Constante salto al vacío
|
| Durmiendo entre llamaradas
|
| Todo ardiendo a mi alrededor
|
| Quizás porque el fuego soy yo
|
| Cuando yo soy el problema
|
| Y sé inyectar cada castigo en vena
|
| Tengo al enemigo en mi ombligo y le sigo si él ordena
|
| Mientras quema cada otoño con daños y engaños
|
| Con verdades que siempre me escupe el espejo del baño
|
| Si hubiera dicho, hubiera hecho caso al pecho
|
| Y me reprocho ser más terco y gris
|
| No veo París bajo este techo
|
| El problema es mi adicción a las excusas
|
| Al balazo de ruletas rusas
|
| Al abrazo tenso de medusas
|
| Nunca salvo, así cabalgo
|
| Vivo y ardo, lanzo el dardo
|
| Donde no hay diana, ganas
|
| Ni un mañana pa' este barco
|
| ¿Crees que me conoces? |
| No
|
| No me conocen ni mis muebles ya
|
| Mis voces que se irritan y me gritan
|
| «¿Cuándo volverás a ser quien eras?»
|
| Yo en mi esfera de duda y canciones
|
| Tirando a esta papelera mil esperas e ilusiones
|
| Son problemas de vivir junto a mis malas decisiones
|
| De intentar unir en una cara todas mis versiones
|
| Demasiado suelo, para así elegir por donde bailo
|
| Demasiado cielo, para decidir de dónde caigo
|
| Demasiado loco, quiero cambiar y, sin embargo
|
| Demasiado vago, quizás para lanzarme a intentarlo
|
| Y no hay agua ya que apague llamaradas tan calientes
|
| Si me da igual ser cobarde y eso me hace más valiente
|
| Siempre frente al fuego
|
| Capaz de sentirme vivo al menos
|
| Cuando me doy permiso al fin para ser quien yo quiero
|
| Si hubiera dicho
|
| O hubiera hecho
|
| Quién sabe qué |