| En tus manos yo aprendí a beber agua,
|
| fuí gorrión que se quedó preso en su jaula,
|
| porque yo corté mis alas
|
| y el alpiste que me dabas,
|
| fue tan poco y sin embargo yo te amaba.
|
| Fue mi canto para ti siempre completo,
|
| sin ti no pude volar en otro cielo,
|
| pero me dejaste solo,
|
| confundido y olvidado
|
| y otra mano me ofreció
|
| el fruto anhelado.
|
| Lo que un día fue no será,
|
| ya no vuelvas a buscarme,
|
| no tengo nada que darte,
|
| de tu alpiste me cansé.
|
| Vete a volar a otro cielo
|
| y deja abierta tu jaula,
|
| tal vez otro gorrión caiga,
|
| pero dale de beber.
|
| Déjame encender la luz no quiero nada,
|
| si ésto hubiera sido ayer lo tomaría,
|
| la primera vez que ofreces
|
| para que yo aqui me quede,
|
| pero sin amarte ya, que ganaría.
|
| Lo que un día fue no será,
|
| ya no vuelvas a buscarme,
|
| no tengo nada que darte,
|
| de tu alpiste me cansé.
|
| Vete a volar a otro cielo
|
| y deja abierta tu jaula,
|
| tal vez otro gorrión caiga,
|
| pero dale de beber. |