| Cuando las lágrimas fueron mi pan
|
| De día y noche
|
| Y me preguntaban:
|
| ¿Dónde está tu Dios?
|
| Ya hubiera muerto
|
| Pero me sostiene una oración
|
| A ti mi Dios
|
| ¿Por qué te abates alma mía?
|
| ¿Por qué me unes a tu turbación?
|
| Me estás haciendo daño
|
| Mucho daño
|
| La paciencia es ciencia al que espera
|
| Y mientras esperamos
|
| ¡Cantemos! |
| ¡Cantemos!
|
| Dios es nuestro amparo y nuestra fortaleza
|
| Dios el que nos cuida
|
| No hay porque llorar
|
| No hay porque dudar
|
| Dios es nuestro amparo y nuestra fortaleza
|
| Dios el que nos cuida
|
| No hay porque llorar
|
| No hay porque dudar
|
| No hay porque llorar
|
| (Repetir Todo)
|
| ¡Alma mía no te angusties!
|
| ¡Alma mía espera, espera!
|
| ¡Alma mía confía, confía!
|
| ¡No no no no no te dejará nunca!
|
| ¡Alma mía confía en El!
|
| ¡Alma mía espera!
|
| ¡Porque!
|
| Dios es nuestro amparo y nuestra fortaleza
|
| Dios el que nos cuida
|
| No hay porque llorar
|
| No hay porque dudar
|
| Dios es nuestro amparo y nuestra fortaleza
|
| Dios el que nos cuida
|
| No hay porque llorar
|
| No hay porque dudar
|
| No hay porque llorar
|
| ¡Alma mía espera, espera! |