| Quién guardaba todos tus secretos
|
| Yo que respetaba tus silencios
|
| Yo que te aceptaba en mi regazo
|
| Sin decir palabra sin pedirte nada
|
| Tú que no supiste recibir mi amor
|
| Que te rendiste sin haber razón
|
| Y te marchaste sin pensar
|
| Dejándome vacía
|
| Dejándome un amargo sabor.
|
| Ahora tú piensas que puedes recobrarme
|
| Ahora tú quieres que vuelva a conformarme
|
| Ahora tú quieres volver a conquistarme
|
| Con falsas promesas y un juego de palabras
|
| Ahora tú piensas que no he de resistirme
|
| Ahora tú crees que no he de combatirte
|
| Ahora tú sueñas que no he de rechazarte
|
| Y nadie sabrá darte lo que yo te daba.
|
| Yo que fui arena cuando tú eras mar
|
| Y sin reservas aprendí a amar
|
| Y comprendía tus proezas
|
| De esa soledad que tanto te pesaba
|
| Tú que te preguntas para qué sentir
|
| Que te marchaste y me dejaste ir
|
| Quieres que olvide el pasado y borre esa crisis
|
| Que hasta el fondo me hizo caer.
|
| Ahora tú piensas por fuerza retenerme
|
| Ahora tú piensas que puedo contenerme
|
| Ahora tú piensas que no he de rebelarme
|
| Pero ya es muy tarde aunque yo te amase
|
| Ahora tú piensas que no he de resistirme
|
| Ahora tú crees que no he de combatirte
|
| Ahora tú sabes amar pero no darte todo ese daño
|
| No puedo olvidarlo, ahora tú, ahora tú
|
| Ahora tú, ahora tú, ahora tú. |