| Estábamos viajando sin frenos y directo a la locura
|
| A toda prisa, sin medidas, hacíamos lo que se nos ocurriría
|
| De pronto te alertaron sobre el peligro que nos perseguía
|
| Lo nuestro era algo raro, bastante inapropiado y jamás funcionaría
|
| Y a ti te importa tanto lo que digan
|
| Que me aplastaste bajo un muro de mentiras
|
| A ti te importa tanto lo que digan
|
| Que no tardaste en encontrar una salida
|
| A ti te importa tanto lo que digan
|
| Que me ahorcaste con un nudo de mentiras
|
| A ti te importa tanto tanto lo que digan
|
| Que te acompañen ellos en tus noches frías
|
| Te abracen fuerte y que lo hagan bien por mí
|
| Estábamos paseando sin intenciones más que una aventura
|
| Sin ilusiones, te reías, confiado porque el viento decidía
|
| Estábamos entrando en una dimensión desconocida
|
| Afuera comentaban, después lo deformaban porque nadie lo entendía
|
| Y a ti te importa tanto lo que digan
|
| Que me aplastaste bajo un muro de mentiras
|
| Y a ti te importa tanto lo que digan
|
| Que no tardaste en encontrar una salida
|
| A ti te importa tanto lo que digan
|
| Que me ahorcaste con un nudo de mentiras
|
| A ti te importa tanto tanto lo que digan
|
| Que te acompañen ellos en tus noches frías
|
| Te abracen fuerte y que lo hagan bien, con ganas
|
| Y en medio de la madrugada tal vez te acordarás de mí |