| Mirame a la cara, mirame a los ojos
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| En ellos vive un duende que se chiva de todo
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| Y te esta gritando que te arrimes un poco
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| Porque para no quererte niña hay que estar loco
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| Que se queme el aire que no se vaya el frio
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| Que haga huelga la luna, que se acabe el vino
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| Que alguien borre las sombras de todos los caminos
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| Que se acabe el todo, pero tu quédate conmigo
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| Por eso no quiero ver que tus ojillos duden
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| Aunque a veces la luna me entretenga con su embuste
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| Como me duele escucharte decir que yo no te quiero
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| Yo que me se de memoria las vueltas que da tu pelo
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| Como me duele que pienses, princesa, que no te amo
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| Si soy capaz de robar la luna y ponerla en tus manos
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| Abreme la puerta de tu confianza
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| No oigas lo que dicen, escucha mi mirada
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| Y ahora despacito voy a darte un beso
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| Porque tu boquita esta llamandome en silencio |