| Cuando tú puedas amor
|
| Me mandas un sueño
|
| Porque creo que me hará falta
|
| Para poder afrontar la noche
|
| Ya que por mi orgullo
|
| Te he dejado sin mis besos
|
| Yo te cuento lo que siento
|
| Amor tú no me lo reproches
|
| Si ves que me derrumbo en estas horas
|
| Es porque quizás estar a solas
|
| Me hizo darme cuenta
|
| De que el amor
|
| Cuando se juega con dos ases
|
| Uno te satisface
|
| Y el otro se atormenta
|
| Y dime (tú) que hago con ella
|
| Si me comprende y me echa de menos
|
| Con ella me siento los pies en la tierra
|
| Tú eres la noche enemiga del sueño
|
| Mi dulce veneno que tomo sin tregua
|
| Y dime tú que hago con ella
|
| Si satisface mis ansias de amarte
|
| Con solo tocarme me causa sosiego
|
| Y tú me arrastras al calor del morbo
|
| Me das sorbo a sorbo lo que más deseo
|
| Por qué a mi no me mandas un sueño amor?
|
| ¿Porqué?
|
| Mandame un sueño
|
| Cuando tú puedas amor
|
| Me mandas un sueño
|
| Porque me encuentro muy cansado
|
| De hablar con la almohada
|
| Yo que he sido siempre fuerte
|
| Y que apenas he llorado
|
| Yo tengo el corazón de hielo
|
| Y las ideas muy claras
|
| Dios ha puesto en la duda
|
| Mis sentimientos
|
| Ha confundido de momento
|
| Los amores en mi vida
|
| Y se ha vengado
|
| A través del pensamiento
|
| Dejando incertidumbres
|
| Que arañan mis heridas
|
| Y dime que hago con ella |