| Tus manos frías recorren mi espalda
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| Y furtivamente me quitas el cinturón
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| Tu voz me dice cosas al oído
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| Y hacen que galope a todo mi corazón
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| Mi cuerpo tiembla al igual que mis manos
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| Tu ropa ya se tirada a un lado
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| Yo me vuelvo a comer tu sonrisa
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| Te digo en caricias que te amo
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| Y que te amo
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| Quiero que me digas así como te tengo
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| Quien es tu dueño, quien es tu dueño
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| Dime una y otra vez
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| Lo que me gusta escuchar de tu boca
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| Que eres mía y solamente mía
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| Que solo conmigo te vuelves loca
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| Dime, dime una y otra vez
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| Que soy tu dueño que me perteneces
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| Que has echo el amor tanta veces
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| Más no habías sentido lo que ahora sientes
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| Mi lengua deja de hablar y se mete
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| En partes que ni siquiera puedo mencionar
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| Los sonidos que hace tu boca
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| Sin decir palabra me dicen que quieres más
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| Y yo te vuelvo a pedir que me grites
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| Con todas tus fuerzas quien te hace temblar
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| Dime una y otra vez
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| Lo que me gusta escuchar de tu boca
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| Que eres mía y solamente mía
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| Y solo conmigo te vuelves loca
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| Dime, dime una y otra vez
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| Que soy tu dueño que me perteneces |
| Que has echo el amor tantas veces
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| Más no habías sentido lo que ahora sientes |