| Alguien me puso el dedo
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| Recuperarla no puedo
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| Ya le explique con manzanas
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| Durante varias semanas
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| Dice que no le interesa
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| Aunque le llame princesa
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| Ya me puse de rodillas
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| Ya le pique las costillas
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| Para hacerla sonreír, pero se encierra en su mundo
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| Aunque le vuelva a insistir
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| Dice que yo la confundo
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| Y me pregunta porque la engañe
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| Y le contesto que ni yo lo se
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| Y en ese instante comienza a llorar
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| Y otra vez de la mano me vuelve a soltar
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| Luego pregunta porque estoy aquí
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| Y solo quiere olvidarse de mi
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| Y en ese instante comienzo a llorar
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| Y otra vez de la mano la vuelvo a tomar
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| Quiero ponerme a la orden
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| Para arreglar el desorden
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| Ya le bese las mejillas
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| Ya le pique las costillas
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| Para hacerla sonreír, pero se encierra en su mundo
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| Aunque le vuelva a insistir
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| Dice que yo la confundo
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| Y me pregunta porque la engañe
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| Y le contesto que ni yo lo se
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| Y en ese instante comienza a llorar
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| Y otra vez de la mano me vuelve a soltar
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| Luego pregunta porque estoy aquí
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| Y solo quiere olvidarse de mi
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| Y en ese instante comienzo a llorar
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| Y otra vez de la mano la vuelvo a tomar |