| Salgo a pasear por dentro de mí
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| Veo paisajes que de un libro
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| De memoria me aprendí:
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| Llanuras bélicas y páramos de asceta
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| No fue por estos campos el bíblico jardín;
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| Son tierras para el águila un trozo de planeta
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| Por donde cruza errante la sombra de Caín
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| Bajé las escaleras, sí, de dos en dos
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| Perdí al bajar el norte y la respiración;
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| ¿Y por las noches qué harás?
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| — Las paso descosiendo, aquí hay un arco por tensar
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| ¡Que yo me acuerdo entodavía cuando te besaba!
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| ¡La cago vuelvo a tiritar!
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| ¡Si tú no te juraras siempre que yo te faltara!
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| ¡A veces todo es tan normal!
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| Y hago colas sin parar
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| En la puerta de algún bar
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| Yo tó borracho consumo las horas
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| Mientras encuentro alguna luna que ande sola
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| ¡Que yo me acuerdo entodavía cuando te besaba!
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| ¡La cago vuelvo a tiritar!
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| ¡Que no, que ha sido un momentito sólo de bajada!
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| ¡Que aquí no pasa nada! |