| Ay! |
| que suerte tan negra y tirana es la mía
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| Al haberte encontrado a mi paso una vez
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| Tan feliz y contenta que sin ti vivía
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| Cuando yo ni siquiera en tu nombre soñé
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| Hasta que una mañana fatal de mi vida
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| El destino te enviara mi suerte a cambiar
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| Al instante sentí que tu imagen querida
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| Ya jamás de mi mente se habría de borrar
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| Tiempo aquél tan alegre de mi primavera
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| Cuando ni una tristeza mi dicha turbó
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| Cuántos años pasaron cual dulce quimera
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| Cuando ni un desengaño mi vida pasó
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| Que destino fatal me persigue y me guía
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| Y encamina mi senda a donde hallé el dolor
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| Si el amarte es tan sólo continua agonía
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| Yo maldigo a la vida maldigo el amor
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| Yo no sé qué misterio se encierra en tu vida
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| Que jamás he podido tu amor comprender
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| Yo ya tengo mi fe y mi esperanza perdida
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| Aunque jures mil veces que me has de querer
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| Para qué me creí de tus besos de fuego
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| Para qué me creí de tus besos de amor
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| Si en tus labios me diste el veneno malevo
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| Yo maldigo mi suerte y maldigo tu amor |