| Silencioso como una sombra,
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| no hay experiencias vetadas
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| por las salas de los consejos
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| que habitan las alimañas,
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| Y aquel rasguño se me abría
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| y ya tardaba en cicatrizar.
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| ¿te quedarás, mi pesadilla,
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| rondándome al oscurecer?
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| ir más alláde lo permitido
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| por los fluidos que recorren el cuerpo.
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| renunciarás a las costumbres
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| y, sometidos, la procesión irápor dentro.
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| ¿querrán las glándulas lascivas
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| declararme culpable?
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| si me ofrecía tus rodillas
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| y no quería quedarme…
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| Extrañas tretas mentales
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| en desfiladeros y precipicios
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| esparciendo alrededor
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| el ocre más corrompido.
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| Ir más alláde lo permitido
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| por los fluidos que recorren el cuerpo.
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| renunciarás a las costumbres
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| y, sometidos, la procesión irápor dentro.
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| Y las palabras necias
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| me dejaron sordo,
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| y a lo aprendido en la escuela
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| me negaré… del todo.
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| Y aquel rasguño se me abría
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| y ya tardaba en cicatrizar.
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| ¿te quedarás, mi pesadilla,
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| rondándome al oscurecer?
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| Ir más alláde lo permitido
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| por los fluidos que recorren el cuerpo.
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| renunciarás a las costumbres
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| y, sometidos, la procesión irápor dentro. |