| Cuando por fin cojo carrera pa subir a cumbres altas
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| Desconozco los modos y las maneras
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| Dudo de si hay escaleras si están dentro o están fuera
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| Mas conozco mi reacción el vértigo no me vencerá
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| Por la subida merecerá la pena tanta espera
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| Porque no dejo al partir perro guardián ni compañera
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| Y reconozco que ahí fuera
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| Tras lo oscuro en la espesura
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| Tan solo dejo despojos
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| De compasión y basura
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| Guardo lo que amontoné llevao por mi puta ceguera
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| Subiré como si el dolor del ayer me persiguiera
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| Los recuerdos de tu piel de cuando fue de cuando era
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| Almaceno en un retrato en un rincón de mi cartera
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| Y sé que en vidas a oscuras me avancé y porté banderas
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| Y sé que entre la penumbra casi distinguí figuras
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| Y ahora no se donde coño yo encontré el puto sendero
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| Pero tengo claro que ahora coge altura
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| Persiguiendo a mi instinto
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| Yo recordé el porqué
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| Soñé un mundo distinto
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| Y tras el sueño me marché
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| Y ahora me paro y pienso
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| Que tengo que volver
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| Pero me duelen el alma y los pies
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| Cuando por fin pensé en bajar sabía que ya estaba bajando
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| Y escarbando en mis miserias pensé que había tocao fondo
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| Hasta que noté notando buceando bien profundo
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| Que podía llegar más hondo hasta escaparme de este mundo
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| Y me vi solo vagando por entre lo peor que escondo
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| Donde por mas que lo pienso ni lo entiendo ni respondo
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| Dando vueltas en redondo que aquí todo se confunde
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| Pues poca verdad es rotunda cuando la razón no cunde |