| Por fin te encontré
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| Como un candil brillando entre la nada
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| Yo era robinson
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| Y descubrí tus huellas en la playa
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| Tanto te esperé
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| Yo adán expulsado del paraíso
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| Tú eva maldiciendo la manzana
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| Allá donde tu vieja está mi edén
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| Por fin te encontré
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| Te encontré por fin
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| Vagando por las dunas del pasado
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| Y sacié mi sed
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| Bebí del breve hueco de tus manos
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| Tanto te esperé
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| La mirada de un niño tú me diste
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| La luz de un verano que había olvidado
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| El temblor que trae la primera vez
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| Por fin te encontré
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| Ven aquí no digas nada
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| No hace falta, que la noche ya
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| Aprendió de tus silencios
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| Y a descifrar nuestros cuerpos
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| Derrumbemos las cautelas
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| Compañera, estoy perdido y ya
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| Para tener miedo es tarde
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| Bendito azar es encontrarte
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| Yo no te busqué
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| Y apareciste abriendo una ventana
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| Como un vendaval
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| Que trajo perfume a tierra mojada
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| Tanto te esperé
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| Yo adán expulsado del paraíso
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| Tu eva maldiciendo la manzana
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| Allá donde tu vieja esta mi edén
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| Por fin te encontré
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| Ahora has de saber
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| Que me hundo en tu mirada inabarcable
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| Que esta aurora trae
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| Certezas para espantar soledades
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| Tanto, tanto te esperé
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| Y puede que el planeta se derrumbe
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| Que la lumbre del mundo algún día se apague
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| Que el tiempo arrugue el alma y nuestra piel
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| Pero yo por fin te encontré
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| Ven aquí no digas nada
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| No hace falta, que la noche ya
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| Aprendió de tus silencios
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| Y a descifrar nuestros cuerpos
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| Derrumbemos las cautelas
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| Compañera, estoy perdido y ya
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| Para tener miedo es tarde
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| Bendito azar es encontrarte
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| Por fin te encontré
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| Como un candil brillando entre la nada
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| Yo era robinson
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| Y descubrí tus huellas en la playa |