| Pequeña ciudadana, haz llegado a mi vida
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| Con la sonrisa dulce y la boca encendida
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| Y yo he puesto a mi alma, silenciosa y tranquila
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| A soñar a la sombras, de tus largas pestañas
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| Heroico te negué, la entrada a mi pecho
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| Mientras mis fuerzas de hombre, pudieron resistirse
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| Pero tu me venciste y ahora estoy en tus manos
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| Como la blanda cera, en manos de un artista
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| Como la blanda cera, en manos de un artista
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| Deja hoy que mi palabra, en amor se te acerque
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| Y te diga al oído, la verdad de alma
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| Mi devoción ardiente por tu rostro moreno
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| Por tus manos de seda y tu cuerpo pequeño
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| Heroico te negué, la entrada a mi pecho
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| Mientras mis fuerzas de hombre, pudieron resistirse
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| Pero tu me venciste y ahora estoy en tus manos
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| Como la blanda cera, en manos de un artista
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| Como la blanda cera, en manos de un artista |