| Ese capricho va a ser tu ruina
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| Le dice Adrián a su hermano
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| No te apasiones, no te apasiones
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| Se que eso te está pasando
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| Fernando Silva traía una rubia
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| Que era una piedra preciosa
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| Que cuerpo esbelto y mirada altiva
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| Y la quería ser su esposa
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| Adrián su hermano la conocía
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| Y le vivía reprochando
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| Las hembras bellas suelen ser falsas
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| Tenlo presente mi hermano
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| Pero el tranquilo le contestaba
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| Justificando a su amada
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| La quiero mucho porque es muy linda
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| Y estoy seguro que me ama
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| Adrián quería mucho a su hermano
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| Y lo miro con tristeza
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| Quiso decirle lo que el sabía
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| No más movió la cabeza
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| Lo dejo al tiempo que es buen amigo
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| No había pasado ni el año
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| En que Fernando debía dos muertes
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| A causa del desengaño
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| Ahora está preso y desde la cárcel
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| Da la razón a su hermano
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| Mató a la ingrata que tanto amaba
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| Y al que le estaba ganando |