| Volví a dejar la puerta abierta
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| Cogí la cola de un cometa al pasar
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| Viajando sin maletas
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| Quitando peso a la conciencia
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| Mi espalda ya no acepta lastres
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| Que me impiden coger velocidad
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| Ni vientos ni veletas
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| Aceptando consecuencias
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| Volví a sentarme en la cuneta
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| Frente a los jardines del hotel central
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| La Luna estaba alerta
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| Por si estabas despierta
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| Que mis domingos y tus lunes
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| Se vuelvan a enredar
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| Hay veces que no aciertas
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| Aunque se que siempre tiras a dar
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| Me volví a encerrar
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| En el mismo lugar
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| Donde siempre nos supimos encontrar
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| Donde fuimos algo más que amigos
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| Donde en las distancias cortas
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| Dejábamos de temblar
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| Cambiar el mundo en cada beso
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| Que nuestras manos no vuelvan a dudar
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| Que no haya un plan siniestro
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| En soñar despiertos
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| En soñar despiertos
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| Despedirnos no se nos daba bien
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| No sabíamos si habría una próxima vez
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| Las sonrisas siempre visten bien
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| Cuando sabes que poco queda por hacer
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| Me volví a encerrar
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| En el mismo lugar
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| Donde siempre nos supimos encontrar
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| Donde fuimos algo más que amigos
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| Somos de distancias cortas
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| Me volví a encerrar
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| En el mismo lugar
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| Donde siempre nos supimos encontrar
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| Donde fuimos algo más que amigos
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| Donde en las distancias cortas
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| Dejábamos de temblar |