| Acuéstate a mi lado y dime que voy
|
| A conquistar el mundo a ser solo yo
|
| Ven demuéstrame que esos fluidos no son
|
| Monstruosos enemigos
|
| Tengo el vehemente tu manta sácame
|
| A contemplar el firmamento
|
| Señálame de los puntos que debe unir
|
| Descúbreme constelaciones
|
| Que me hablara de ti
|
| Cuando te hayas marchado y yo siga aquí
|
| Estos momentos me hará sobrevivir
|
| Te buscare en las noches, rezas así
|
| Te sentiré un poco cerca
|
| Me susurrabas al oído
|
| Siempre me hacías confiar en mi
|
| Me hace tanta falta un día como hoy
|
| No hay un solo momento en que no
|
| Me acuerde de ti
|
| No se si te voy a poder perdonar
|
| Todos los días que no pude tener
|
| Y es que tu ausencia se dejaba, mujer
|
| Cuando no estabas las cosas no era igual
|
| Y me perdía en la noche
|
| Me secuestraba miedo y racional
|
| No había estrellas ni destino
|
| Solo un camino reforsido
|
| Amenazándome
|
| Sabes cuándo cierro mis ojos
|
| Puedo escucharte susurrándome
|
| Y entonces vuelvo a confiar en mí
|
| Me haces tanta falta un día como hoy
|
| El día como es hoy |