| El sonido de la lluvia al caer
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| De las nubes que se alejan sin más
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| Y que aún nos mantenemos en pie
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| Háblame nunca lo dejes de hacer
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| Háblame de esa juventud que nunca morirá
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| Voces claras y nítidas
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| Ojos que arden que brillarán
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| Y perfectos como nieve al caer
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| Como su simetría hexagonal
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| Año nuevo las hojas resplandecen
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| Y los signos se crecen
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| Y se bien que me vendrás a buscar
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| Estaré mirando por la ventana
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| Ya no importa el cristal con que se mira
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| Solo volver a casa
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| Y las hojas volverán a caer
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| Y el viento nos volverá a despertar
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| Y ya no será tan fácil dormir
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| Las causas se vuelven a repetir
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| Háblame de esta juventud que nunca morirá
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| Voces claras y nítidas
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| Ojos que arden que brillarán
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| Y perfectos como nieve al caer
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| Como su simetría hexagonal
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| Año nuevo las hojas resplandecen los signos se crecen
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| Y se bien que me vendrás a buscar
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| Yo estaré mirando por la ventana
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| Ya no importa el cristal con que se mire solo volver a casa
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| Tan perfectos como nieve al caer
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| Como las horas que pasamos juntos
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| Año nuevo las hojas resplandecen
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| Los signos se crecen
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| Y se bien que me vendrás a buscar
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| Yo estaré mirando por la ventana
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| Ya no importa el cristal con que se mira solo volver a casa
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| Ya no importa el cristal con que se mira solo volver a casa |