| Lo que hay que recortar
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| No me caben las palabras
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| Pero si algo queda claro es que no coincide
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| Con lo que me cuentan las pantallas
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| Y las voces de la desinformación
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| Lo que hay que recortar
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| Es un gemido que me nace en las entrañas
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| Y no cabe en mi garganta porque algún poder
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| Me viene estrangulando
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| De lo que hay que recortar
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| Cada día pierdo más la cuenta
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| Mientras crecen las cadenas
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| De castigo y vigilancia
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| Y el control que nos rodea
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| Y el silencio aprieta más y más y más
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| Lo que hay que recortar
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| Tiene más cara de ciencia
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| Y tergiversa mil distintas realidades
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| Bajo números y fórmulas
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| Que jamás las pudieron abarcar
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| Lo que hay que recortar
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| Son las verdades que nos culpan
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| Y nos cuentan que este mundo es una máquina
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| De crueles engranajes en su esencia
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| Que no ha sido contruida por personas
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| Ni se puede cambiar
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| Ni se puede cambiar
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| A la mierda esos mercados de los que hablan
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| Como si tuviesen racionalidad
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| A la mierda sus mentiras sobre confianza
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| Una entidad incontrolable que no piensa
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| No puede confiar
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| Si no actuar por interés |
| ¿O no sabes cuál es?
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| ¿Cuantos más suicidios?
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| ¿Cuantos sobres hacen falta para ver que no es el nuestro?
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| Que no hay manera de amasar grandes fortunas por un proceder honesto
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| Porque honesto no es jugar, especular, chantajear con la necesidad del resto
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| No
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| No lo respeto
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| No. No. No |