| Vamos, vamos, cantorcito
|
| Que andás de contramano
|
| A la gente le costó mucho
|
| Para verte triunfar
|
| Y mientras vos cantabas, yo creo que tu mente
|
| Estaba en otro lado
|
| Contando las entradas
|
| Devolvele al pueblo la canción que le sacaste
|
| Ellos siempre están dispuestos a perdonarte
|
| Quién te dijo que la gente
|
| Se levanta alegre para ir a trabajar
|
| Lamento decirte, pero estás equivocado
|
| La gente sólo se ríe si le dicen la verdad
|
| La verdad no debería ofender a nadie
|
| El que no la acepta es porque mintiendo está
|
| Yo creo que sos bueno
|
| Y sos un padre ejemplar
|
| Con eso no me meto, te deseo lo mejor
|
| De todo corazón, te lo digo como hermano
|
| Porque a pesar de todo de la misma patria somos
|
| La gente ya quiere escuchar otra canción
|
| Se sienten impotentes si un cantor no los defiende
|
| El indio hace vasija y artesanía de barro
|
| Y luego van de aquí y se la compran por dos mangos
|
| Eso, por ejemplo, es decir una verdad
|
| Y quedan muchas que podrías vos cantar
|
| La gente te pide que ahora pagues una entrada
|
| Ellos quieren verse alguna vez triunfar
|
| Vamos, vamos, cantorcito
|
| Que andás de contramano
|
| Tus letras siempre dicen
|
| Que anda todo, todo bien
|
| Te doy un consejo: aportá un poquito más
|
| Tu forma de pensar
|
| Se quedó en el Club del Clan
|
| Devolvele al pueblo la canción que le sacaste
|
| Ellos siempre están dispuestos a perdonarte |