| Estoy aquí sentado, bajo del pequeño sol
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| El que nos dio águila y tambien gorrión
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| ¿Qué hacer con el silencio, cuando la cabeza estalla?
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| ¿Cómo parar la impotencia de no poder hacer nada?
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| Porque querer matar a tus hijos
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| Es para que duela años la sangre
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| Ayer por no querer a la patria
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| Y ahora por quererla demasiado
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| Leyes viejas, más genocidas
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| Mal presagio para la vida
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| Con la luz llena de sombras, y con el sol en sufrimiento
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| Vuelvo a mi casa de rodillas, y aquí mis amigos muertos
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| En un país enfermo, todas las cartas sobre la mesa
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| Jugando juegos perversos, entre fútbol y guerra
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| Sangre de gloria, odio contra amor
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| Dioses y bestias, locura y dolor
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| Abriré las puertas de este vacío
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| Porque el destino me lanzó hacia arriba
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| Leyes viejas, más genocidas
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| Mal presagio para la vida
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| Insistiré con un mar de rosas
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| Y construiré, sobre cenizas
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| Tendré un sueño nuevo en mis manos
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| Y lucharé para que sea justicia
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| Las mejillas de mis hijos en mis labios
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| Y encontraré en sus ojos un nuevo descanso
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| Leyes viejas, más genocidas
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| Mal presagio para la vida |