| Agua que se queda en un charco prisionera
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| Así estoy yo, así soy yo
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| Nace entre las dudas la invasión de la locura
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| No sé qué pasa en mi mente, no soy yo
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| Pero sé que tú derramas lágrimas sin llorar
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| Y el fuego de un volcán me está quemando
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| Cuando salga el sol, la primavera y el color
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| El daño del amor, me irá curando
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| Ya no quiero ver tu sombra
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| Y ya no sé dónde esconderme
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| Ya no quiero ver tu sombra
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| Y ya no sé dónde esconderme
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| Ya no quiero ver tu sombra
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| Y ya no sé dónde esconderme
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| Ya no quiero ver tu sombra
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| Y ya no sé dónde esconderme
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| Llueve en la ciudad, siento el frío de tu cuerpo
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| Y hace un mes que ya no estás, aún recuerdo aquellos tiempos
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| Donde no hacía falta más, que la noche se cayera
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| Y llegara la oscuridad, no me hacía falta más
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| Tú eres indomable
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| Como el agua, como el fuego y como el aire
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| Da igual que hablen
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| Que tú eres indomable
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| Como el agua, como el frío
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| Como el aire (Que tú eres indomable)
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| Ya no quiero ver tu sombra
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| Y ya no sé dónde esconderme
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| Ya no quiero ver tu sombra
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| Y ya no sé dónde esconderme
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| Ya no quiero ver tu sombra
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| Y ya no sé dónde esconderme
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| Ya no quiero ver tu sombra
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| Y ya no sé dónde esconderme
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| No quiero ver tu sombra
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| Y ya no sé dónde esconderme
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| Ya no quiero ver tu sombra |