| Yo debí serrano cortarme las venas
|
| Cuando entre los ayes de una copla mía
|
| Pusiste en vilo mi carne morena
|
| Con una palabra que no conocía…
|
| Sólo de pensarlo me da escalofríos
|
| Qué ciega que fui
|
| Cuando con tus ojos mirando a los míos
|
| Me dijiste así
|
| Dame limosna de amores, Dolores
|
| Dámela por caridad
|
| Y pon en mi tú unas flores, Dolores
|
| Que Dios te lo pagará
|
| No me niegues mi serrana
|
| El aguita de beber
|
| Ten piedad, samaritana
|
| De lo amargo de mi ser…
|
| Ay no te da pena que llore, Dolores
|
| No te da pena de mi…
|
| Ay dame limosna de amores
|
| Dámela tú mi Dolores
|
| Porque me voy a morir…
|
| Yo no necesito tus pobres caudales
|
| Ni quiero que cumplas aquel juramento
|
| Me basta y me sobra
|
| Que llores (…)
|
| Rios de penas y remordimientos…
|
| Pero lo que nunca jamás en la vida
|
| Podrás tú saber
|
| Que hasta en el momento que esté en la agonía
|
| Te habré de querer… |