| Tu pelo se llenó de rosas mientras que bailabas
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| Se pronunció el conjuro y mi corazón cayó
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| La luz de las estrellas de acero y seda
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| Nos enredaba en su pelo
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| La brisa de la Sierra y el rocío nos calmaba
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| Mientras temblábamos de risa y de placer
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| La luz de la mañana, tibia y clara
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| Tímidamente se asomaba
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| Y al encontrarse con tu pecho se incendiaba
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| Voy a volver a verte
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| Voy a volver por mi gitana
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| Hoy voy a hacer contigo
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| Todo lo que me dé la gana
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| Estoy volviendo ahora
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| No puedo esperar a mañana
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| Para no despegarnos
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| Y no salir nunca de la cama
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| Las rosas en tu pelo y las espinas en mi carne
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| Tus labios encendidos en éxtasis de amor
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| Volveremos a vernos
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| Nos tendremos
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| Nuestro amor sobre tu boca
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| Y sobre tu cuerpo
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| Con nuestra oración el mundo arderá de nuevo
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| Voy a volver contigo
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| Voy a volver por mi gitana
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| Hoy voy a hacer contigo
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| Todo lo que me dé la gana
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| Estoy volviendo ahora
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| No puedo esperar a mañana
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| Para no despegarnos
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| Y no salir nunca de la cama
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| Voy a volver contigo
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| Voy a volver por mi gitana
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| Hoy voy a hacer contigo
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| Todo lo que me dé la gana
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| Estoy volviendo ahora
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| No puedo esperar a mañana
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| Para no despegarnos
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| Y no salir nunca de la cama
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| Estoy volviendo ahora
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| No puedo esperar a mañana
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| Para estar contigo
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| Cada día de la semana |