| Aún recuerdo cuando verte era como un día festivo
|
| Cuando el resto de la gente no existía para mí
|
| Cuando el sol nos calentaba aunque fuera el mes más frío
|
| Y tu ausencia me bastaba para sentirme perdido
|
| Y me encontrabas como un niño que no sabe donde ir
|
| Pero el tiempo que maldigo fue cambiando tantas cosas
|
| Lo que antes fueron rosas ahora solo son olvidos
|
| No quiero inventar excusas, tampoco buscar testigos
|
| Sólo se lo que he perdido y quiero recuperar
|
| Por favor no digas nada, que esta prohibido llorar
|
| Era un martes de diciembre ese día prometido
|
| Que quise volver a verte y recordarte lo que fui
|
| Al cruzarme en tu mirada sentí el filo de un cuchillo
|
| Que mi alma atravesaba y me dejaba malherido
|
| Y recordé que tu camino ya no pasa por aquí
|
| Esperando la mañana de otra noche que se ha ido
|
| Sólo espero que el olvido no me vuelva nunca a mirar
|
| Nada más que decirte que sólo soy lo que he sido
|
| Un alegre triste herido de otra guerra sin final
|
| Por favor no digas nada, que está prohibido llorar
|
| Las canciones y sonidos que antes tú me regalabas
|
| Ahora son ruidos prohibidos que ya nunca escucharé
|
| Como nadie me acompaña he vendido mi cariño
|
| He tirado mi palabra y alquilado mi destino
|
| Lo demás lo regalaba y nadie lo vino a buscar
|
| Esperando despertarme de otro sueño mal dormido
|
| Ahora quiero levantarme y que todo esté en su lugar
|
| Y algo más que pedirte que antes no te he pedido
|
| Y es que aún estés conmigo cuando vuelva a despertar
|
| Por favor no digas nada, que está prohibido llorar |