| A los que al contemplarme
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| rodando en el fango quisieron llorar
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| a los que se pregunten
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| por que mi talento no pudo triunfar
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| a los que me juzgaron
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| sin darme derecho siquiera de hablar
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| a todos los que quieran
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| saber mi tragedia, la voy a contar:
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| Yo siempre sostuve
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| que no hay en el mundo ningun otro ser
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| que tenga belleza
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| de pies a cabeza como la mujer
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| ellas son la vida,
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| la chispa divina, la razón de ser
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| que de raro tiene
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| que ne haya perdido por una mujer
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| que de raro tiene
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| que me este muriendo por una mujer
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| No les apiade mi dolor profundo,
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| yo solo fuí el culpable en mi fracaso,
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| porque pude haber sido el rey del mundo,
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| pero encontré mujeres a mi paso.
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| A los que como amigo
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| ayer me tuvieron en un pedestal
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| a los que me quisieron
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| allá cuando tuve familia y hogar
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| a los que me olvidaron
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| apenas mi estrella dejó de brillar
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| a todos los que quieran
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| saber mi tragedia se las voy a contar:
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| Todas las mujeres
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| ejercen en mi alma un raro poder
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| aquellos que tengan
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| el mismo problema me van a entender
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| una cara hermosa
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| y un cuerpo de diosa me hicieron caer
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| que de raro tiene
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| que me haya perdido por una mujer
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| que de raro tiene
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| que me este muriendo por una mujer. |