| Sin documentos vine a dar hasta Chicago
|
| Y al poco tiempo ya encontré colocación
|
| Esos domingos que paseaba por el lago
|
| Siempre lo llevo dentro de mi corazón
|
| Pero una tarde que salía de mi trabajo
|
| Sin previo aviso nos cayó la maldición
|
| Todos mis sueños se me fueron al carajo
|
| Y en la redada me agarro la migración
|
| Donde nacieron nos decían los de la migra
|
| En Zacatecas en Jalisco o Michoacán
|
| Soy de Durango donde son los alacranes
|
| Yo soy chilango de la mera Pantitlán
|
| En la frontera nos decían los compañeros
|
| Vamos al terre la ocasión a aprovechar
|
| Lo siento, cuates por lo pronto aquí me quedo
|
| Tengo parientes y los quiero visitar
|
| Ahora que estoy en territorio mexicano
|
| Debo cuidar hasta de mi forma de hablar
|
| Si se dan cuenta que soy centroamericano
|
| También de México me van a deportar
|
| De Guatemala, honduras
|
| Y de costa rica
|
| El salvador
|
| Nicaragua o Panamá
|
| Tenemos que olvidarnos
|
| De la patria chica
|
| Tenemos que fingir
|
| Que no somos de allá
|
| Mientras de nuevo
|
| La frontera nos cruzamos
|
| De «quihubo mano»
|
| Nos escucharas hablar
|
| Así hasta menos
|
| Al pollero le pagamos
|
| Y a San Francisco
|
| En esta vez vine a parar
|
| Y aunque de México
|
| Son todos mis amigos
|
| Como paisano de ellos
|
| Yo me hago pasar
|
| Que aunque me gustan
|
| Las norteñas y corridos
|
| De Centroamérica
|
| No me puedo olvidar
|
| Primero dios
|
| El día ya esta muy cercano
|
| En que mi situación
|
| Pueda legalizar
|
| Para gritar
|
| Que yo soy centroamericano
|
| Y que a mi patria
|
| Nunca vuelva yo a negar |