| Hay un refrán conocido
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| En cuestiones del poder
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| Dicen que atrás de un gran hombre
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| Siempre hay una gran mujer
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| Yo pienso que está mal dicho
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| Yo lo voy a componer
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| La mujer debe ir al lado
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| Si el varón quiere crecer…
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| Ya no es raro ver mujeres
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| Controlando los mercados
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| Hoy son jefas de consorcios
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| En Dubái y en todos lados
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| Hoy hacen tratos directos
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| Con el más rico empresario
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| El respeto en los negocios
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| Se lo tienen bien ganado…
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| Y no es que en casa se escuche
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| Solo el rugir de tigresa
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| El tigre sigue rugiendo
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| Sin opacar su grandeza
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| Y según las matemáticas
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| Después del 12 se va el 13
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| La mujer siempre mi amigo
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| Será «La Jefa Del Jefe»…
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| (Para contemplar la gloria
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| Los ojos de una mujer
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| La copa del mejor vino
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| Los labios de una mujer
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| Esa sublime criatura tiene
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| El don de dar la vida
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| Y eso el alma le ennoblece
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| Por eso y tantas virtudes
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| La mujer siempre mi amigo
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| Será la jefa del jefe)
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| No porque tenga los mandos
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| Deja de ser femenina
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| Sigue siendo ama de casa
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| La de la bella sonrisa
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| La que no descuida su hijo
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| La que a su hombre acaricia
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| Esa criatura divina
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| Sabe por dónde camina…
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| Y no es que en casa se escuche
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| Solo el rugir de tigresa
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| El tigre sigue rugiendo
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| Sin opacar su grandeza
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| Y según las matemáticas
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| Después del 12 se va el 13
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| La mujer siempre mi amigo
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| Será La Jefa Del Jefe |