| Dos valientes muy amigos
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| Que por cierto son compadres
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| Han crecido en el peligro
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| Y se han hecho respetables
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| Comandantes Toro y Cleopas
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| Dos guerreros implacables.
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| Han librado mil batallas
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| Balaceras de a deberás
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| Y todavía las que faltan
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| Dicen riendo ya estuvieran
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| Moriremos en la raya
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| Al estilo de Al Qaeda.
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| Lo que empiezan lo terminan
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| No se esperan pal mañana
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| Implacables todavía
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| Gritan arriba la maña
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| Toro y Cleopas siempre brindan
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| Después de tanta jornada.
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| Los compadres siempre pilas
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| Al servicio de la mafia
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| Ni un momento se descuidan
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| Tienen gente en cada cuadra
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| Y disfrutan de la vida
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| Repartiendo toneladas.
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| Dos compadres valerosos
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| Por ls hechos respetados
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| Jefes del cartel del golfo
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| Hombres muy acelerados
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| Son felices echando plomo
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| Así fueron entrenados.
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| Si alguien solicita apoyo
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| Son los que llegan primero
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| Si se topan con 300
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| No se les arruga el cuero
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| Los compadres son violentos
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| Desde el día en que nacieron.
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| El trabajo y las parrandas
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| Los mantiene bien unidos
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| En las buenas y en las malas
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| Siempre juntos los amigos
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| Controlando bien sus plazas
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| Al son de cuernos de chivo.
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| Dos pistolas respetadas
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| Y dos cuernitos de chivo
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| Dos AR lanza papas
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| Dos comandos de aguerridos
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| Donde llegan arremangan
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| Toro y Cleopas a su estilo. |