| Ya junté la ropa que tanto pedías
|
| Saqué del sillón y guardé en el placard
|
| La camisa vieja que yo mas quería
|
| Que a ti no te gustaba la dejé de usar
|
| Puse rosas blancas como tu solías
|
| En la vieja mesa junto al ventanal
|
| Y el portaretrato a la fotografía
|
| Donde me besabas dulce junto al mar
|
| Si no es muy tarde para darte todo lo que no sabía
|
| Si no es muy tarde para remediar las cosas que hice mal
|
| Si no es muy tarde para ser de nuevo el hombre que tu elijas
|
| Y cuidarte el alma como merecias, solo te pido otra oportunidad
|
| Y ahora que la cama se volvió gigante
|
| Y ahora que le sobran tazas al cafe
|
| Ahora que mis manos juegan a esperarte
|
| Abrazando todo lo que se nos fue
|
| Ahora que mendigo besos por tu cara
|
| Ahora que no tengo nada que perder
|
| Y ahora ya cansado de ser el cobarde
|
| En cada domingo al atardecer, mujer…
|
| Si no es muy tarde para darte todo lo que no sabía
|
| Si no es muy tarde para remediar las cosas que hice mal
|
| Si no es muy tarde para ser de nuevo el hombre que tu elijas
|
| Y cuidarte el alma como merecias, solo te pido otra oportunidad |