| Te quedaste suplente
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| No daste un paso al frente
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| Hoy no te toca jugar
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| Los días pasan siempre
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| Nada parece urgente
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| En la rutina de andar
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| Tal vez, solo si caes piensas en subir
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| Y ves, que hay que correr el riesgo de vivir
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| Siguen las olas del mar
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| Bailando en su lugar
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| Dejándose llevar al viento
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| Ríe hasta verte llorar
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| Atrévete a volar buscando el cielo
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| Porque el tren se va
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| Y no volverá
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| Porque el tren se va, se va, se va
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| El fuego que perdiste
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| El beso que no diste
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| Eso te perseguirá
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| Las lágrimas calladas
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| Regresan disfrazadas
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| Hay que dejarlas hablar
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| Ya ves, algún camino tienes que elegir
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| Tal vez, hay otras mil maneras de vivir
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| Siguen las olas del mar
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| Bailando en su lugar
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| Dejándose llevar al viento
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| Ríe hasta verte llorar
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| Atrévete a volar buscando el cielo
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| Porque el tren se va
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| Y no volverá
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| Porque el tren se va, se va, se va
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| Ven no te sientas sola que aquí estoy
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| Ven viajarás conmigo a donde voy
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| Siguen las olas del mar
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| Bailando en su lugar
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| Dejándose llevar al viento
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| Ríe hasta verte llorar
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| Atrévete a volar buscando el cielo
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| Porque el tren se va
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| Y no volverá
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| Porque el tren se va, se va, se va |