| Al ritmo lento de las horas
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| Mueres de esperar
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| Aquí los malos son malos, los buenos también
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| Si les regalas tus labios y tu piel
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| Si decides quererme bien podré quererte igual
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| Al no quererme indiferente
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| Me veras pasar
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| Muy cerca al borde del mar
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| Puedes guardar tu teorías
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| Por lo que harás
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| O lo que harás
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| Por lo que logres pensar
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| Y al decir ya no te quiero
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| Solo das cuerda a tu reloj
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| El tiempo pronto te agradecerá
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| Marcha una rueda en tu interior
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| No hay emoción al escuchar
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| Que entre tus faldas voy y vengo
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| Sin parar
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| Hay emoción al descubrir
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| Lo falso real de tu sentir
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| Por eso voy y así nos vemos tu y yo
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| Aquí en el borde del mar
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| Solos tu y yo
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| Aquí en el borde del mar
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| Vienes y vas como una ola
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| Al despertar nunca estas sola
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| Siguiendo siempre ese compás
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| Tan depresiva y sensual
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| Y mil palabras sin control
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| Podrás oír mucho mejor
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| Después de siete o seis cervezas y miradas
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| Ocultas en tu interior
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| No hay emoción al escuchar
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| Que entre tus faldas voy y vengo
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| Sin parar
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| Hay emoción al descubrir
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| Lo falso real de tu sentir |
| Por eso voy y así nos vemos tu y yo
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| Solos tu y yo
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| Aquí en el borde del mar |