| Él siempre creyó
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| Que un disco duro era un disco de Metallica
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| Que las varillas del paraguas eran mágicas
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| Y los gemidos de las putas de verdad
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| Nunca se resignó
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| A que los Reyes Magos fueran concejales
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| Dibujaba siempre su nombre en los cristales
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| Que daban al patio de luces de Nunca Jamás
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| No quiso crecer
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| Y el Pan de Peter se endurece día a día
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| Su callejón se olvida un caso a la salida
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| Y baila con lobos tangos tristes de Gardel
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| Y al amanecer
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| Su primavera fué violada en una esquina
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| Con tanto héroe de corbata y gabardina
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| El gato al agua se llevó
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| Como siempre la heroína
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| Y el siempre creyó
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| Que con cerrar los ojos nadie lo veía
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| Quiso dar la vuelta al mundo en ochenta días
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| Y no salió de un parque de Moratalá
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| Le gustaba pensar
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| Que contruiría mil castillos en el aire
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| Por si el infierno ya no fuera edificable
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| Cuando un mal pico lo juntara con Satán
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| No quiso crecer
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| Y el Pan de Peter se endurece día a día
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| Su callejón se olvida un caso a la salida
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| Y baila con lobos tangos tristes de Gardel
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| Y al amanecer
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| Su primavera fué violada en una esquina
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| Con tanto héroe de corbata y gabardina
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| El gato al agua se llevó
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| Como siempre la heroína |