| El tiene la vista en sus caderas
|
| Mientras ella solo con ropa interior
|
| Baila a contraluz de la persiana
|
| Que la baña haciéndole un traje de sol
|
| A el le aparecido ver un ángel
|
| Ella nunca se sintió tan libre
|
| El memorizaba cada detalle
|
| Ella se da cuenta y le sonríe
|
| Que aunque por la radio se escucha
|
| «Ja no hay tu gei» ellos solo escuchan
|
| Los acordes de tu beige
|
| La luna preparada una vez pasar las horas
|
| Mientras ellos se ignoran
|
| El mundo cae alrededor
|
| La luz de la ciudad anuncia la mañana
|
| Pero en aquella cama
|
| No existe el tiempo ni el reloj
|
| Se confunden las manos mientras
|
| Se confunden las sombras
|
| Se van empañando los cristales
|
| Se desean y juegan
|
| Se huelen no tienen memoria
|
| Tanto que parecen animales
|
| Es muy diferente por semana
|
| Ella en parte clase en la universidad
|
| Justos reprimiéndose las ganas
|
| Como si el fuera un alumno mas
|
| Mientras ella escribe en la pizarra
|
| El es incapaz de concentrarse
|
| Echa parte al pelo de su espalda
|
| En las matemáticas le arden
|
| Y por los pasillos
|
| Ni se miran al pasar
|
| A ella le da miedo
|
| Le da miedo el que dirán
|
| Ella no puede mas con este amor prohibido
|
| Le cae al fugitivo
|
| Complejo de sal y sudor
|
| Y ella que no se ve con faldas y a lo loco
|
| Le dice espera un poco
|
| Haber por donde sale el sol
|
| El le dice mi amor no puedo contener lo que siento
|
| Pero ella asustada no responde
|
| El la mira y no sabe como interpretar su silencio
|
| Simplemente ay algo que se rompe |