| Tantas horas aguantando hasta el amanecer
|
| Y aunque no quiero que aparezcas siempre me vienes a ver
|
| Estás de negro, siempre tan oscuro
|
| Te veo de lado y creo que me cansé
|
| No he oído tu voz, no sé ni tu nombre
|
| Quiero saber por qué te escondes en mi cabeza
|
| Siento que te amo porque te odio
|
| Yo sé que te quiero porque te temo
|
| Y sé que te busco porque me alocas
|
| Creo que te amo, creo que yo te inventé
|
| Tanto tiempo ocultando lo que siento por ti
|
| Es fundamental hacer algo para mí
|
| Eres como un ángel de la guarda
|
| Me recuerdas al diablo cuando me cansas
|
| No he oído tu voz, no sé ni tu nombre
|
| Quiero saber por qué te escondes en mi cabeza
|
| Siento que te amo porque te odio
|
| Yo sé que te quiero porque te temo
|
| Y sé que te busco porque me aloca
|
| Creo que te amo, creo que yo te inventé
|
| Y cuando me toca me vuelvo loca
|
| Las mariposas andan en celo
|
| Y una libélula ninfo-maníaca me roza la boca tan demoníaca
|
| Fumaba un puro y conversaba con un hombre ciego
|
| Yo sé que todo sucede allá afuera pero yo tengo un mundo aquí adentro
|
| Siento que te amo porque te odio
|
| Yo sé que te quiero porque te temo
|
| Y sé que te busco porque me alocas
|
| Creo que te amo, creo que yo te inventé |