| Hablando de Marlén, nadie recuerda bien el día en que perdió la voz
|
| O si es que fue ella quien dejó de hablar
|
| Se la solía ver con un trozo de pizarra gris
|
| Colgándole del cinturón
|
| A veces había algo que decir
|
| La hicieron nacer entre bruma y carbón
|
| En algún lugar de la cuenca minera
|
| Pero ya de muy pequeña alguien la trajo a Norteña
|
| Y aquí vivió hasta el final …
|
| Aquí vivió hasta el final …
|
| Marlén dio en trabajar por las noches en un club
|
| El Huracán 72, por dos duros y habitación
|
| Algunos por allí la conocieron bien
|
| Decían «Ven, mudina, hazme feliz
|
| Ven y, ya que no hablas, chupa aquí»
|
| Creo que la vi una tarde en pleno invierno
|
| Recostada en la playa de San Lorenzo
|
| Dibujando con dos dedos en la arena y frente al viento
|
| Algo que la mar borró …
|
| Algo que la mar borró …
|
| La recuerdo al pasar, sangre seca en su nariz
|
| Y cómo nos reíamos y nos reíamos
|
| Un día sin más la dejamos de ver
|
| Y creo que nadie preguntó
|
| Y cómo nos reíamos
|
| Transcurrió un mes sin que nadie la extrañara
|
| Y alguien la encontró en su habitación ahorcada |