| Cuando el poder de tu encanto se marchita
|
| Al igual que una flor
|
| Por tus ojos el llanto precipite
|
| Recordando un amor
|
| Verás que todo es mentira
|
| Y un recuerdo brotará del dolor
|
| Y llorarás mutas migas
|
| Con espanto tu retrato mejor
|
| Porque el pasado, como un bandido
|
| Viene asechando siempre detrás
|
| No lo hace a un lado quien finge olvido
|
| Sino tan sólo quién puede olvidar
|
| Tus artilugios nunca inventaron
|
| De mil mentiras una verdad
|
| Nunca encontrás tu solo refugio
|
| En lo desierto de tu intimidad
|
| Sin escuchar a tu instinto
|
| Dará vueltas como en un carrusel
|
| Perdida en el laberinto
|
| Que se extiende hasta el sol de tu piel
|
| Verás que siempre tus cuentos
|
| Se culminan repitiendo final
|
| Y cada presentimiento te destina
|
| Siempre al mismo lugar
|
| Porque el pasado, como un bandido
|
| Viene asechando siempre detrás
|
| No lo hace a un lado quien finge olvido
|
| Sino tan sólo quién puede olvidar
|
| Tus artilugios nunca inventaron
|
| De mil mentiras una verdad
|
| Nunca encontrás tu solo refugio
|
| En lo desierto de tu intimidad
|
| Porque el pasado, como un bandido
|
| Viene asechando siempre detrás
|
| No lo hace a un lado quien finge olvido
|
| Sino tan sólo quién puede olvidar
|
| Tus artilugios nunca inventaron
|
| De mil mentiras una verdad
|
| Nunca encontrás tu solo refugio
|
| En lo desierto de tu intimidad
|
| Porque el pasado, como un bandido
|
| Viene asechando siempre detrás
|
| No lo hace a un lado quien finge olvido
|
| Sino tan sólo quién puede olvidar
|
| Tus artilugios nunca inventaron
|
| De mil mentiras una verdad
|
| Nunca encontrás tu solo refugio
|
| En lo desierto de tu intimidad
|
| Nunca encontrás tu solo refugio
|
| En lo desierto de tu intimidad… |