| Volver a los sueños
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| Rendido por la ausencia
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| Diferente
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| Sin certezas por ver y sentir
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| Preciso no es fácil decir
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| Aquello que el silencio
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| Guarda como una fábula
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| Venir de tan lejos, vencible
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| Con la marcha del tiempo
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| En los hábitos
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| Y en los labios la esperanza
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| La risa nostalgia
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| No es con razones que puedo explicar
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| Lo distinto que estoy en la misma luz
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| Y es inquietante saber que las sombras
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| Cambiaron sus formas de acontecer
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| Nada se olvida porque hasta el final
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| Atado quedó en mi vida
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| El espacio que se nombra mi país
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| Fui desgarrado de todas las señas
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| Que hicieron mi llama y mi descubrir
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| Y es de un distante lugar que los años
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| Me envían los signos de mi entender
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| Y, sin embargo, yo sé que total
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| Sabré compartir un día
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| El espacio que se nombra mi país
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| Cambiaron las vidas
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| En torno de la espera
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| Simplemente, por anhelos de ser y vivir
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| ¡Abrir la frontera es el fin
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| Latir desde la tierra
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| En canción pura y única!
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| Presente y lejana
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| La esencia del motivo
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| El comienzo, la memoria
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| La raíz de la luz y del amor
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| ¡Es siempre frágil la constancia
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| Del volver, voz y lágrima! |