| Por primera vez no metí ni las manos
|
| Ni en defensa propia evité la caída
|
| Yo que anduve huyendo de un mundo de engaños
|
| Vine a dar de lleno a lo peor de la vida
|
| La primera vez que te tuve en mis brazos
|
| Me decías llorando que no habías pecado
|
| Pero ya tenías no se cuántos fracasos
|
| Y querías borrar con mi amor tu pecado
|
| Ya tenías el rostro cubierto de besos
|
| Y en tu ser las huellas que dejan las penas
|
| Si después de amarte te hicieron desprecio
|
| Yo no he de pagar por las deudas ajenas
|
| Te podría jurar que te amé con locura
|
| Y jamás pense que llegara a perderte
|
| Pero en vez de amores, me diste amarguras
|
| Y así como eres prefiero perderte
|
| Ya tenías el rostro cubierto de besos
|
| Y en tu ser la huella que dejan las penas
|
| Si después de amarte te hicieron desprecio
|
| Yo no he de pagar por las deudas ajenas |