| Allá donde nace el viento
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| Del vientre azul de las vidalas
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| Anda tu voz, herida de vendimias tristes
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| Volviendo en la tarde, cansada
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| Para alumbrar la noche en las guitarras solas
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| Que cantan olvidos para no llorar
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| Allá donde muere el río
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| Cantando su canción de arena
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| Ciego y azul yo voy camino de tu sombra
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| Hundido en el viento, dolido
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| Por alcanzar la luna en tu mirada limpia
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| Que enciende el otoño de mi soledad
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| Me duele verte ajena a mi dolor callado
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| Lejos de mi, del ángel que nos velaba
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| Los sueños primeros, la infancia
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| Del tiempo azul cuando tu voz era libre
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| Y abría en la aurora madura y frutal
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| Por ver tu fulgor he vuelto
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| Como el viento norte vuelvo
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| Tierno el azul del día me ha roto el alma
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| Me envuelven distancias… olvidos
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| Para entibiar este antiguo sueño mío
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| Que muere al poniente de la soledad
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| Volví buscando tus ojos
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| La tibia espiga de tus manos
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| Mi soledad deshoja su otoño triste
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| Me duele en los ocres… tu olvido
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| «Herida azul, por tí se me va la vida
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| Soñando ese sueño que nunca será…» |